|
|
|
TAROT, EL REGISTRO DE LA VERDAD |
Domingo, 11 de Enero de 2004 Sumario: Se ha dicho que en el mundo hay tres registros que explican los misterios supremos o VERDAD. Ellos son: la Biblia, la Gran Pirámide y el Tarot. Eliphas Levi, el mago más prominente del siglo XIX, escribió: "El Tarot compendia todas las ciencias, al mismo
ArtÃculo:
Ellos son: la Biblia, la Gran Pirámide y el Tarot. Eliphas Levi, el mago más prominente del siglo XIX, escribió: "El Tarot compendia todas las ciencias, al mismo tiempo que sus infinitas combinaciones pueden resolver todos los problemas........es indudablemente una de las cosas más bellas que la antigüedad nos ha legado".
La versión pública es que el Tarot es un juego de cartas que se utiliza para leer el porvenir, para adivinar la suerte. Quienes han incursionado con propiedad en los estudios esotéricos, reconocen en el Tarot a un libro iniciático escrito en imágenes, pues desde los albores de la humanidad en los templos de iniciación la explicación de los misterios se ha dado mediante el simbolismo pictórico, porque este es el lenguaje que mejor comprende la subconsciencia.
En los Colegios Iniciáticos de antaño, el Tarot era usado como un objeto de meditación, actuando sus imágenes como "llaves" que dejaban traslucir la ciencia que el aspirante a la Suprema Luz debÃa perfeccionar por sà mismo. Entonces la instrucción esotérica se daba inspirada por el principio de que cada uno debÃa encontrar tanto su propio camino como su propio destino. Es por lo anterior que el Tarot original era la herramienta de enseñanza para saber llegar a la meta de un modo equilibrado y armónico.
El Dr. Paul Foster Case, el adepto fundador de la Orden Builders of the Adytum, dijo que el Tarot es un libro ilustrado de la SabidurÃa Eterna. A esta SabidurÃa se le llama también FilosofÃa Perenne, la escrita por Dios sobre la faz de la Naturaleza, y que está en la raÃz de todas las religiones del mundo. También se define al Tarot como un libro de enseñanzas de la Realidad escrito en imágenes. Esto último le da al Tarot un poder de revelación muy superior al que tienen los libros escritos con palabras, por ser el de las imágenes el lenguaje que mejor entiende el subconsciente. Un proverbio chino dice: "Una imagen vale más que diez mil palabras".
Las meditaciones con el Tarot constituyen una escuela de entrenamiento espiritual y sus dibujos son arquetipos activos de iniciación. Cuando uno medita sobre los arcanos, las capas profundas e Ãntimas del alma fructifican. El Tarot revela arcanos. Un arcano es lo que hay que saber para ser fecundo en un determinado sector de la vida espiritual. Un arcano se comporta como un fermento o enzima cuya presencia estimula la vida espiritual y anÃmica de quien medita sobre él.
El uso correcto del Tarot prepara la mente personal para que comprenda las acciones y las creaciones de la energÃa radiante universal, que es la fuente y el motor detrás de todos los fenómenos del universo, y que es también el Yo más interno del hombre, pues sus arcanos están compuestos por sÃmbolos pictóricos y geométricos, que es el lenguajes común a toda la raza humana. Esos sÃmbolos actúan como medios que traen al nivel consciente el conocimiento de ese Yo que es interno y Superconsciente. La intuición es el aspecto de consciencia que se desarrolla y perfecciona mediante las meditaciones con el Tarot.
Personalmente defino al Tarot como un libro de enseñanzas de lo oculto escrito en el lenguaje de los sÃmbolos. Esta definición hace necesaria la explicación de lo que significa "enseñanzas de lo oculto".
El principio básico del ocultismo es que la Realidad tiene dos caras: una visible y otra invisible. La primera cara es la que capta los sentidos fÃsicos del hombre, mientras que la otra permanece oculta a ellos. En la cara visible se muestran los efectos o resultados en tanto que en la invisible están las causas. Los estudios de ocultismo, cuando están bien orientados, se proponen preparar al estudiante para que expanda su consciencia hacia el plano de las causas y, como consecuencia de ello, comprenda lo que se manifiesta en el lado visible de las cosas. Cuando se le entiende correctamente, el esoterismo u ocultismo es la vÃa de la experiencia de la realidad del espÃritu, y los sÃmbolos del Tarot son el medio, aún no superado, por el cual la personalidad humana puede moldearse a sà misma para vivir esa experiencia.
El Tarot es también un Oráculo y por ello su empleo debe trascender a la simple cartomancia. Sus combinaciones descubren mensajes secretos, pues el Tarot sigue aquel principio antiguo de que dentro de los propios problemas están las soluciones, pero esas soluciones permanecen a veces en el lado oculto, que es el que tiene que ayudarnos a descubrir ese libro de imágenes, ya que él tiene la cualidad y posibilidad de hacemos ver en la oscuridad de nuestra mente.
Muchos oráculos han desaparecido con el paso de los siglos y uno de los pocos sobrevivientes es el Tarot, el cual cada vez adquiere más fuerza y mayor presencia. ¿La causa? Porque la adivinación por el Tarot no es adivinar la suerte. La práctica de adivinar la suerte está basada en la noción falsa de que la vida humana está regida por el azar, o por poderes oscuros que operan por fuera de la personalidad. La verdadera adivinación se apoya en la verdad oculta de que las causas de todos los sucesos de la vida humana son realmente internas, provenientes de la EnergÃa Consciente o EspÃritu.
Origen del Tarot
Existen diversas teorÃas sobre el origen del Tarot. Una de las más difundidas es que era un antiguo libro de sabidurÃa Egipcia, al que llamaban "El Libro de Tot". Esta tesis fue propiciada por Antoine Court de Gebelin, un masón miembro de la logia de los Philalethes, quien en su obra "Le Monde Primitif', de 1781, comenta que en las paredes de las pirámides de Egipto se encontraban grabados sÃmbolos con números y letras, los cuales formaban el lenguaje secreto que comunicaba las pruebas iniciáticas de los sacerdotes de Osiris. Los aspirantes a la iniciación obtenÃan la corona de los magos (el poder divino sobre las cosas y los seres) sólo si lograban descifrar el sentido de las imágenes.
Otra teorÃa fija su origen en los tiempos antediluvianos y sugiere que cuando se supo que la Atlántida iba a hundirse, los maestros de la visión oculta celebraron un cónclave con el fin de hallar el modo de salvar la sabidurÃa sagrada. Entonces decidieron que, cualesquiera que fuesen los cambios que acarreasen los tiempos venideros, los hombres siempre serÃan jugadores. En consecuencia diseñaron un juego de cartas que contenÃa, en forma de sÃmbolos, una sinopsis de la sabidurÃa universal. Estos naipes, pintados en cuero, sobrevivieron al cataclismo y fueron difundidos por todo el mundo por los zÃngaros o gitanos.
Hay quienes le atribuyen al Tarot un origen hinduista. Sostienen que los cabalistas medievales tuvieron mucho que ver en la confección del Tarot tal y como hoy lo conocemos, pero que etimologÃa y simbolismo sugieren que al hacerlo se basaron en algún juego procedente de oriente, posiblemente de un complejo juego de cartas hindú, el "Desavatara".
El Dr. Paul Foster Case, una autoridad en la materia y fundador de la Orden Builders of the Adytum, se acoge a la tesis de que los inventores del Tarot fueron un grupo de adeptos que se reunÃan de forma periódica en la ciudad de Fez, Marruecos, por el año 1200 D.C. Después de la destrucción de AlejandrÃa, Fez se convirtió en la capital literaria y cientÃfica del mundo. Allà llegaban sabios de todas las naciones y se hablaban todos los idiomas. Sus conferencias discurrÃan con dificultad por las diferencias en el lenguaje y la terminologÃa filosófica utilizada. Asà que se les ocurrió la idea de incorporar lo más importante de sus doctrinas en un libro de dibujos, cuyas combinaciones dependieran de las armonÃas ocultas de los números. Ese nuevo libro fue el Tarot.
El Dr. Case explica que como esquema para su invento, los sabios escogieron el sistema relativamente sencillo de números y letras proporcionado por la Qabalah o SabidurÃa Secreta de Israel, dado que esta doctrina esotérica, aparentemente judÃa, era en realidad un desarrollo de ideas fundamentalmente idénticas a las de la sabidurÃa enseñada en las escuelas secretas de la China, el TÃbet y la India.
Eliphas Levi, 1810-1875, ocultista francés que fue considerado el mago más famoso de su época, dijo que el Tarot es un compendio de todas las ciencias. En su obra "Dogma y Ritual de Alta Magia", señala que el Tarot es un libro que los hebreos atribuÃan a Enóc, los egipcios a Hermes Trimegisto y los griegos a Cadmo, su legendario fundador de ciudades. Relaciona los veintidós Arcanos Mayores con las letras del alfabeto hebreo.
Quienes le atribuyen al Tarot un origen egipcio, afirman que los gitanos comenzaron a difundirlo por Europa debido a que los Hierofantes le habÃan entregado ese libro sagrado por causa de la persecución de que ellos, los sacerdotes, eran objeto. Los Hierofantes consideraron que los gitanos eran el medio más adecuado para preservar la sabidurÃa secreta, por nadie podrÃa pensar que ese pueblo nómada, inculto, alegre y despreocupado, pudiese ser el custodio de una sabidurÃa tan importante. Asà fue como los zÃngaros sacaron el Tarot de Egipto y llegó a Europa como un juego de cartas destinado a la adivinación, dando origen a la cartomancia, que es el arte de conocer pasado, presente y futuro a través de la lectura de las cartas.
Significado de Tarot
La versión más confiable es que el nombre Tarot resulta de la trans-posición de las letras que forman la palabra ROTA, que en latÃn significa "rueda", con la adición de una T final para indicar que el final de un ciclo es siempre el inicio de otro. Esas cuatro letras se pueden rotar proporcionando en cada caso una interpretación diferente, por lo que tenemos:
TARO: es el Destino. TORA: es el hebreo para Ley. ATOR: es Athor, la divinidad iniciática egipcia.
Resulta el siguiente axioma: "La Rueda del Devenir es la Ley de Athor".
Las mismas cuatro letras se pueden rotar de otra forma y dar lugar a otro axioma:
AROT: es Trabajar (del griego "arotos"). OTAR: es Escuchar (del griego "otarión").
El axioma que resulta: "Vigila atentamente la Rueda del Destino y trabaja".
Otros significados que resultan de combinar las cuatro letras son:
ORAT: es el Verbo (del latÃn "oratio"). RATO: es la Realización (del latÃn "ratus").
El axioma que resulta: "El Verbo se realiza por la Ley de Athor".
Otra versión es que Tarot proviene de "taroté", que antiguamente se decÃa de "una superficie dorada con hojas, cuando estaba troquelada o grabada con un estilete o un punzón para imprimir un dibujo en el oro". Los fondos de los primeros Tarots iluminados eran obtenidos de esta manera, con personajes pintados sobre hojas de oro "tarotadas", como el de Visconti, siglo XV, Milán.
Construcción del Tarot
El Tarot es un libro escondido en forma de baraja de cartas. Estas se dividen en dos categorÃas: un grupo de veintidós cartas denominadas Arcanos Mayores, y otro de cincuenta y seis llamadas Arcanos Menores. Arcano significa "secreto, misterio".
La parte más importante del Tarot consiste en los veintidós Arcanos Mayores, que son imágenes numeradas consecutivamente del Cero al Veintiuno. Cada Arcano Mayor tiene un tÃtulo especial que aporta una pista importante a su significado. Además, cada uno se corresponde con una letra del alfabeto hebreo. Los valores de las letras hebreas se usan para determinar las numeraciones de las palabras, mientras que los números impresos en los Arcanos determinan el orden de los dibujos en la serie.
Los Arcanos Mayores en su conjunto representan la REALIDAD, tal y como la mente del hombre puede percibirla y entenderla. La meditación con ellos moldea el subconsciente de quien los observa, hasta el punto de llevarle a realizar la experiencia de los múltiples aspectos de la manifestación del EspÃritu. Por esto el Tarot es una de las herramientas más importantes de la Alquimia Occidental.
Los Arcanos Menores tienen por base el principio de la Qabalah, según el cual el EspÃritu Divino trae la vida a manifestación por su operación simultánea en Cuatro Mundos. Al primero se le denomina Mundo ArquetÃpico, que es el plano de las ideas puras, de la intención creativa; se le asigna el elemento Fuego a este primer mundo y como sÃmbolo el palo de Bastos. El segundo es el Mundo Creativo, donde las ideas del Mundo ArquetÃpico se especializan en modelos mentales; se le asigna el elemento Agua y el palo de Copas. Mundo Formativo es el tercero, donde las ideas especializadas en modelos entran en acción, es el plano de los procesos y de las fuerzas que están detrás del velo de las apariencias; se le asigna el elemento Aire y el palo de Espadas. El cuarto y último es el Mundo Material, el plano de las cosas concretas que afectan a los sentidos fÃsicos del hombre; se le asigna el elemento Tierra y el palo de Oros.
En cada Mundo, la Qabalah concibe la operación de diez aspectos de la EnergÃa Consciente o EspÃritu, repre-sentados por los Sefirot o Esferas del Ãrbol de la Vida. En cada palo hay diez Arcanos Menores, numerados consecutivamente del As al Diez. El significado de una carta numerada puede determinarse combinando el significado de su número con las caracterÃsticas del Mundo representado por su palo. Además de estas cartas numeradas, cada palo de los Arcanos Menores contiene cuatro cartas de figuras de corte. Ellas son:
Rey, sÃmbolo del EspÃritu, el YO esencial del hombre.
Reina, sÃmbolo del Alma, el "modelo" interno de una personalidad humana particular.
Caballero, sÃmbolo de ese foco particular de energÃas y del sentido personal de egoicidad, que constituye el Ego asentado en el corazón de una personalidad humana particular.
Paje, sÃmbolo del cuerpo, el vehÃculo de un ser humano particular.
|
|
|