Carta XX del Arcano Mayor
Nosotros vemos gente que se levanta con la llamada de un angel. Es el día del Juicio, cuando los hombres de Fé son llevados al cielo, pero ¿qué pasa con los que no son salvados? ¿Han sido ellos juzgados y hallados en falta? Por sus pecados, ¿les será negada la presencia de Dios? Este es el aspecto del juicio que es inquietante. ¿Cómo puede el juicio estar reconciliado con el perdón?
En efecto, El Juicio viene en dos formas. El aspecto doloroso dice, "Lo que hiciste es incorrecto, eres malo y no vales la pena por haberlo hecho." Este tipo de juicio separa y no deja lugar para la redención. Es posible juzgar sin condenar. Nosotros valoramos el problema, pesamos todos los costados y tratamos de discernir la verdad. Reconocemos la necesidad de elegir y esperamos el coraje para hacerlo sabiamente- pero sin culpa.
En las lecturas, esta Carta puede ser un recordatorio de que los juicios son necesarios; algunas veces tu debes decidir. En tales momentos, es mejor considerar el problema cuidadosamente y luego disponerse sin censuras. Si estás siendo juzgado por ti mismo, aprende del proceso: toma lo que es de valor, corrige lo que necesita ser corregido, pero nunca pierdas de vista que tu vales la pena.
Esta carta también da cuenta de los sentimientos que vienen con la salvación. Cuando el angel llama, tu renaces, estás limpio de toda carga y pecado. El pasado y tus errores están detrás tuyo y ahora estás listo para comenzar otra vez. Puedes aún sentir un llamado, una convicción personal acerca de lo que tu quieres hacer.
Si estás en un período bajo, necesitando esperanza y absolución, El Juicio puede mostrarte que tu renovación está cerca.
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